Una historia de vida.

“El mar es un misterio que guarda consigo muchos secretos, sin embargo, todo lo que en el se encuentra, termina siendo, un inmenso tesoro, esta es la historia de: José Gilberto Cuevas, ex habitante de la isla de la roqueta.”

No cabe duda, que recordar es volver a vivir, y más, cuando tu hogar de la infancia se trató de la isla de la roqueta, lugar emblemático y exótico de Acapulco, la perla del pacifico. 

La alimentación, también era algo muy importante para ellos, puesto a que comer arroz y frijol era un lujo, en la isla, existían especies como armadillos, iguanas y cucarachas de mar los cuales eran cazados por sus perros para que la familia, comiera 

Pese a los pocos juguetes que tenían, los recorridos por la isla, era su principal diversión. 

Durante los años vividos dentro de la roqueta, su educación fue todo un tema, ya que diariamente se debía transportar de la isla a Acapulco y viceversa. 

Uno de los atractivos en esta isla fueron los burros cerveceros, los cuales en un inicio transportaban el combustible necesario para el faro que hasta esta fecha está presente en la isla. 

Tras venirse de la isla a Acapulco y recibirse como abogado, el señor Gilberto Cuevas recuerda esta isla, con mucho cariño pese al descuido en que se encuentra actualmente. 

Así es como se desarrolló la vida de José Gilberto cuevas ex habitante de la Isla, quien con cariño recuerda su paso por la Roqueta. 

 

Créditos: Sur Tv/ Jafet Flores y Salvador Solís. 

 

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